No puedo más. Esto me está matando. ¿Me veis feliz no?, pues es todo fingido.
Creeis que no sufro, que siempre estoy feliz y alegre, intentando parecer que nada me afecta y que no siento dolor alguno cuando me decis esas cosas, que las cosas no me importan ni me dañan, que las supero, que siempre estoy mirando hacia el horizonte, pero no, no es así.
Siempre estoy mirando hacia atrás, intentando buscar respuestas a preguntas que no las tienen, lo sé, soy cabezota y siempre le doy mil y una vueltas a las cosas, pero si lo hago es porque me importan, porque aunque yo este echa una puta mierda voy a intentar consolar y ayudar de alguna manera a quien me lo pida, aunque me deje la vida en ello seguiré insistiendo para poder ayudar y demostrar que no solo valgo para llorar sino que también para escuchar.
Últimamente he estado levantándome sola, sin nadie a mi lado, con lágrimas cayendo por mi almohada, solitarias, esperando a ser recogidas por alguien. Esta presión me está matando. Ojalá fuera todo tan sencillo como coger una mochila y marcharse, marcharme lejos de aquí, de vosotros... Dejaros atrás con vuestros pensamientos, vuestros tequieros, vuestras sonrisas y miradas cómplices. Porque es inútil seguir luchando por algo que no tengo y que estoy esperando con ansia, que parece que nunca llega. Yaún reventando el suelo, no sufro por no tocar el cielo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario